En valle de sombre de muerte
Si hay algo que agradezco de mi padre,
fue que desde muy pequeño me enseñaba la Palabra. Aún recuerdo que me hizo
aprender de memoria el Salmo 23. Lógicamente, para un niño de 4 o 5 años, no es
una actividad entretenida. Sin embargo, el tan solo hecho de saber que, al
aprenderme ese capítulo, tenía una chance de cantarlo los domingos. Por
consecuencia, causaba en mí mucho entusiasmo; puesto que desde muy pequeño me
gustó cantar. ¡Así es! Domingo tras domingo, subía al púlpito a cantar: “El
Señor es mi Pastor”. Me encantaba hacerlo. De todas maneras, el fin era otro.
En ese entonces no lo entendía, pero mi padre sí. Una satisfacción muy grande
venía sobre él, al saber que su hijo, estaba aprendiendo la Palabra.
He escuchado a muchos recitar el
salmo 23. Es un Himno muy hermoso. Pero viene una pregunta a mi mente: ¿Sabemos
realmente lo que significa? ¿Qué enseñanza nos puede dejar? No quiero dar un estudio
bíblico. Más bien, quiero tomarme de un verso en particular que nos debería
llamar la atención, porque nos deja una gran enseñanza. Me refiero al “valle de
sombra de muerte”, que aparece en el verso 4:
“Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmo 23:4a)
EL Tzalmavet
Es interesante analizar esta
parte del verso bíblico en el original. La palabra usada para “valle de sombra de
muerte” es: Tzalmavet. Según el cuadernillo de estudio bíblico para grupos
pequeños del E-Teacher Biblical. El “Tzalmavet” podría definirse como:
“Un sustantivo compuesto de mavet
“muerte” + tzel “sombra”. La frase denota básicamente la idea de oscuridad
absoluta y desesperanza impenetrable. El inicuo se vuelve irrelevante e
imponente ante el Dios de Israel, que manipula el tzalmavet a su voluntad”.
-La experiencia en el tzalmavet:
“Dios nos cierra el paso y nos hace caminar a ciegas. 24 lágrimas y
quejas son todo mi alimento. 25-26 Ya he perdido la paz. Mis peores temores se
han hecho realidad”. (Job 3:24-26 TLA).
¿Por qué Señor? ¿Qué mal hice? ¿Por qué me
sucede esto? Estas preguntas las he escuchado por boca de muchos vividores de
la Fe Cristiana. Entre dolor, llanto y confusión, he visto a quienes han pasado
un quebranto, prueba o dificultad, que invade su alma. Quienes se han sentido
en una “oscuridad absoluta y desesperanza impenetrable.”
El tzalmavet es ese proceso de
“la intensa prueba”. Es el momento que nadie quiere vivir. Cuando existe una
especie de “desorden” en lo normal de la vida cotidiana. Nos sentimos
angustiados, quebrantados y creemos que Dios no está ahí. Las esperanzas y
fuerzas se agotan, al pensar que no hay solución para lo que está ocurriendo.
Sin embargo, lo interesante es que el tzalmavet -como muy bien menciona la
definición anterior- está siendo dominado completamente por Dios. Es decir, no
es un desorden o una circunstancia que a Dios se le haya escapado de las manos.
No es Satanás quien ha tomado las riendas de tu vida, y por ello, tiene la
oportunidad para despedazarte.
-La
necesidad del tzalmavet: Si Dios es quien manipula el “valle de sombra de
muerte”. Entonces, es él quien decide en que momento aplicarlo en la vida de
sus hijos. Ahora, la pregunta es ¿Para qué? La respuesta, está en los
siguientes dos versos bíblicos:
“Por eso, aun cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos
problemas y dificultades, ¡alégrense! 7La confianza que ustedes tienen en Dios
es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la
confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si
ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro
se puede destruir.” (1 Ped 1:6-7 TLA)
No puede ser más claro. El
Apóstol Pedro menciona que la prueba o aflicción, produce esa Fe que permite
encarnar a Jesucristo. El oro, al pasar por el fuego puede destruirse. No así
la Fe, que no es destruida, sino que, termina siendo aún mejor que el oro. La
necesidad del tzalmavet para cada creyente es fundamental. En ese proceso intenso;
en esa oscuridad y desesperanza impenetrable, es donde Dios está trabajado para
moldearte. ¡Jesús quiere que mueras, para que él viva! La Iglesia es el “Cuerpo
de Cristo” … ¡Que aclaración más potente! Pero si la Iglesia no vive su tzalmavet,
jamás reflejará dicho nombre.
-¿Por qué con dolor? Las pruebas para nada son sencillas. Me
refiero a que no se acomodan a nuestra forma. En realidad, el proceso duele
porque Dios quiere moldearnos a su manera. Tenemos la tendencia a vivir la vida
como deseamos, y eso muchas veces trae consecuencias negativas. El molde del
Señor es puesto en nosotros para darnos la forma indicada. Él quebranta las
áreas que han sido dominadas por nuestro “yoísmo”; que muchas veces, nos hacen
pecar. Además de todo esto, el sufrimiento nos enseña cuan vulnerable somos;
que las cosas no dependen de nosotros; que somos débiles y que las situaciones
escapan de nuestras manos. Es ahí, en el sufrimiento, donde entendemos que
necesitamos a Dios; donde nos rendimos completamente a su perfecta voluntad y
Señorío. Por consecuencia, Dios utiliza nuestra condición y respuesta de total
rendición, para hacer de nosotros, mejores cristianos. ¿Cómo? Encarnando el
carácter perfecto de Cristo.
-La preocupación de Dios en el tzalmavet: El
otro día meditaba en la “Preocupación que Dios tiene para con sus hijos.”.
Desde mi experiencia, he escuchado algunos decir que la preocupación de Dios
está en “bendecir a sus hijos”. Pero, ¿No está la preocupación de Dios, al generar
madurez/perfección, en los suyos? La respuesta es: Sí. La preocupación de Dios
no solo se refleja en bendecir a sus hijos, también se refleja en afligirlos. Dios
está tan preocupado de la Iglesia que la quiere Fuerte (Fe firme) y Hermosa
(Como Cristo). Es por eso que parte del verso que escribe el Salmista David,
menciona: “no temeré mal alguno, porque
tú estarás conmigo”. Él sabía que, en el valle de sombra y de muerte, no
estaba solo. Si no que, estaba el amor y cuidado de Dios. La confianza que
tengas en el tzalmavet, refleja que realmente entiendes que Dios está
preocupado de ti; que es Señor de tu proceso y vida.
-¿Cómo vivir el tzalmavet?: Creo que podemos decir: ¡Con gozo y
alegría! ¡Una oportunidad para ser mas como Jesús! ¡Un momento para aprender a
confiar en él!... El libro de Filipenses, escrito por el Apóstol Pablo entre el
61- 63 D.C aprox; carta escrita, cuando estaba en la prisión de Roma. Nos deja
una clara enseñanza por parte del amado Apóstol. Quiero acotar que, es menester
leer e interpretar Filipenses desde la aflicción, puesto que estaba encarcelado
y sufriendo mucho. No obstante, a pesar
de estar pasando por ese proceso, Pablo exclama: “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Fil 4:4).
Se nos puede cruzar por la mente que, a lo mejor, podría él haber escrito otra
cosa. Quizá debió haberlo hecho con desesperación y agonía; un reclamo o algo
de confusión, etc. Pero no…Al contrario, él vivía el tzlamavet con gozo; él
sabía que Dios tenía todo bajo control. Por lo tanto, era una valiosa
oportunidad para encarnar más, al maravilloso Jesucristo.
“Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en
afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy
débil, entonces soy fuerte.” (2Cor 12:10)
“No te desalientes,
confía en él. Vive tu tzalmavet y prepárate para ser como Jesús.”
-Jefté Retamal Mujica.

buenisimo bro, es siempre necesario ser probado en estás circunstancias, nos hace mas humanos y da una chanche mas potente de encarnar a Cristo en nuestras vidas
ResponderBorrarEscrito muy sensible.. gran aporte..
ResponderBorrarMuchas gracias pastor.
BorrarBuena Jefte tanto tiempo amigo mio. Te googlie y salio este blog. Que increible saber de ti. Y las cosas que haciamos con los cabros, la pasabamos super bien. Yo ahora soy cristiano po loco. Ahora estoy cesante , ora por mi para que encuentre peguita. Que Dios te bendiga mucho espero poder conversar contigo algun dia. Bendiciones.
ResponderBorrar