Oración y Teología, una unión inseparable
Cor Meum Tibi Offero Domine, Prompte Et Sincere (Mi corazón te ofrezco, Señor, pronto) Juan Calvino Quizás se puede pensar que el reformador Juan Calvino era un teólogo frío y puramente intelectual, pero esto no es así. En su libro La institución a la religión cristiana trata con profundidad el tema de la oración, y se puede observar el lado humano y apasionado del reformador. De ahí que su frase se convirtió en lema: Mi corazón te ofrezco Señor, pronto. Sin lugar a dudas, el teólogo Juan Calvino era un hombre de mucha oración. Así quiero introducir: Un gran teólogo y un hombre de oración, como muchos otros a través de la historia de la Iglesia. Este puede ser el punto de unión para desarrollar la idea de no separar la oración, o en términos más generales la vida espiritual, de la teología. Dios nos pide un tiempo. Sí, un tiempo a solas, alejados de la ajetreada agenda ocupada. Como dice Yves Congar: Huiremos de la agitación superficial, de la ‘...